Me despierto a las 8.30, unos gritos en el pasillo.... ¿¿¿que hay una araña de esas peludas???¿¿¿¿ Y A MÍ QUÉ???? Joder con la novata, no me he olvidado de preguntarle cómo ha osado despertarme tan pronto... Se ha ido asustada a clase jaja, no le haré mucho, algún bomberillo le caerá, jaja.
Desayuno a las 9.00, desayuno muy cargado de una sucesión interminable de bostezos, da igual, había que despertarse, no? joder, pero qué sueño por favor....
Son las 11.23, cigarrito en mano, comienzo a escribir una entrada para el “dichoso” blog que nos han mandado escribir. ¿Sobre qué escribo?
Recuerdo con cierta lejanía y vergüenza la borrachera del sábado por la noche. Si a punto estuve de casarme y todo con el cantautor-acordeonista-pianista que contrataron los de mi pueblo para celebrar las fiestas pequeñas que medio año llevábamos esperando... y voy yo y la cago... qué se le va a hacer, la próxima vez no iré lo sumamente cansada que fui... Claro, es que llevaba saliendo toda la semana, y cuando digo toda, son 6 días seguidos, y mi cuerpo con semejante cantidad de alcoho llegó a un punto en el que me dejó tirada y me dijo: “Déjate caer en el parque que hasta aquí podía llegar”. Y hasta ahí llego, porque dejó de responder.
Eso sí, mi mente funcionaba, y menuda manera de funcionar, recuerdos olvidados salieron a la luz. Que si aquel chico de la playa, sí, aquel del que no quería acordarme porque sólo el mero hecho de nombrarle me hace daño, que si la borrachera de mi madre en las fiestas anteriores, la mandé a casa después de darle un pequeño tortazo y quitarle la cartera, y luego me preguntarán porqué he salido tan botija... en fin...
Me desperté el domingo a las 15.00 justita para comer. Después de las preguntas imprescindibles de mi abuela de porqué bebí tanto, por lo menos me alegro de haber dormido tanto, lo necesitaba... Las risas de mis amigos esa tarde también fueron completamente imprescindibles claro, no podían faltar.
Bueno, eso, que no faltó de nada en estas magníficas fiestas que se suceden todos los septiembres de mi vida, bueno sí, una cosa sí que faltó: El beso que el músico me prometió.
Gracias a tí alcohol, me quedé sin beso, sin marido y con estos pelos...
Enola Black
Desayuno a las 9.00, desayuno muy cargado de una sucesión interminable de bostezos, da igual, había que despertarse, no? joder, pero qué sueño por favor....
Son las 11.23, cigarrito en mano, comienzo a escribir una entrada para el “dichoso” blog que nos han mandado escribir. ¿Sobre qué escribo?
Recuerdo con cierta lejanía y vergüenza la borrachera del sábado por la noche. Si a punto estuve de casarme y todo con el cantautor-acordeonista-pianista que contrataron los de mi pueblo para celebrar las fiestas pequeñas que medio año llevábamos esperando... y voy yo y la cago... qué se le va a hacer, la próxima vez no iré lo sumamente cansada que fui... Claro, es que llevaba saliendo toda la semana, y cuando digo toda, son 6 días seguidos, y mi cuerpo con semejante cantidad de alcoho llegó a un punto en el que me dejó tirada y me dijo: “Déjate caer en el parque que hasta aquí podía llegar”. Y hasta ahí llego, porque dejó de responder.
Eso sí, mi mente funcionaba, y menuda manera de funcionar, recuerdos olvidados salieron a la luz. Que si aquel chico de la playa, sí, aquel del que no quería acordarme porque sólo el mero hecho de nombrarle me hace daño, que si la borrachera de mi madre en las fiestas anteriores, la mandé a casa después de darle un pequeño tortazo y quitarle la cartera, y luego me preguntarán porqué he salido tan botija... en fin...
Me desperté el domingo a las 15.00 justita para comer. Después de las preguntas imprescindibles de mi abuela de porqué bebí tanto, por lo menos me alegro de haber dormido tanto, lo necesitaba... Las risas de mis amigos esa tarde también fueron completamente imprescindibles claro, no podían faltar.
Bueno, eso, que no faltó de nada en estas magníficas fiestas que se suceden todos los septiembres de mi vida, bueno sí, una cosa sí que faltó: El beso que el músico me prometió.
Gracias a tí alcohol, me quedé sin beso, sin marido y con estos pelos...
Enola Black

1 comentario:
¿¿¿Con que casi te casas eh??? y luego soy yo la que tiene sueños húmedos con quién tu dices que yo se.. jeje , que de todas formas es algo muy lógico jejeje . Sueños húmedos nose, pero pesadillas.... ya te contaré, ya... Lo de la novata lo entiendo porque si a mi me sale una araña de esas peludas, no solo te grito sino que me tiro encima y todo. Si no te lo crees, pregunta y ya verás. Bueno que ya nos vemos por clase, cuando vengas y eso. Muak !! ;)
PD: Ya te escribiré más veces, que me ha gustado el blog. Hasta el lunes guapa !! Byeee
Publicar un comentario